Morder hielo es un hábito más frecuente de lo que parece. Muchas personas lo hacen después de terminar una bebida fría o simplemente porque les resulta agradable la sensación de crujir los cubitos. Sin embargo, aunque el hielo sea solo agua congelada, puede ejercer una gran presión sobre los dientes y aumentar el riesgo de sufrir lesiones dentales.
En la mayoría de los casos no ocurre nada por hacerlo de forma puntual, pero cuando se convierte en una costumbre habitual puede favorecer el desgaste del esmalte, provocar pequeñas fracturas o incluso romper un empaste o una corona.
En este artículo te explicamos si realmente es malo morder hielo, qué consecuencias puede tener y cuándo es recomendable consultar con tu dentista.
Pero antes… ¿es un hábito inofensivo o puede causar daños importantes en tus dientes?
¿Es perjudicial morder hielo?
Sí, morder hielo de forma habitual puede ser perjudicial para los dientes. Aunque el hielo esté formado únicamente por agua, su gran dureza hace que al morderlo se ejerza una presión muy elevada sobre el esmalte dental, aumentando el riesgo de lesiones.
Los dientes están preparados para masticar alimentos, pero no para soportar el impacto repetido de objetos tan duros como los cubitos de hielo. Con el tiempo, este hábito puede provocar pequeñas fisuras en el esmalte, aumentar la sensibilidad dental e incluso favorecer la rotura de un diente, un empaste o una corona.
Además, las personas que ya presentan desgaste dental, dientes debilitados o restauraciones tienen un mayor riesgo de sufrir daños al morder hielo.
Aunque hacerlo de forma ocasional no suele causar problemas, si se convierte en una costumbre es recomendable evitarlo para proteger la salud de los dientes y prevenir complicaciones que puedan requerir tratamiento odontológico.
¿Qué daños puede provocar en los dientes?
Morder hielo de forma frecuente puede causar distintos problemas dentales, especialmente si los dientes ya presentan desgaste o restauraciones. Aunque al principio no notes ninguna molestia, los efectos pueden aparecer con el paso del tiempo.
Uno de los daños más habituales son las pequeñas fisuras en el esmalte dental. Estas grietas pueden ser imperceptibles al principio, pero debilitan el diente y aumentan el riesgo de fracturas.
También es frecuente que aparezca sensibilidad dental, ya que el impacto del hielo y el cambio brusco de temperatura pueden afectar a los dientes, especialmente si el esmalte está desgastado o existe retracción de encías.
Además, morder hielo puede provocar la rotura de empastes, coronas o carillas, ya que estos tratamientos también soportan la presión ejercida durante la mordida.
En los casos más graves, un impacto fuerte puede llegar a fracturar un diente, lo que puede requerir tratamientos como reconstrucciones, endodoncias o incluso la extracción de la pieza si el daño es importante.
Por todo ello, evitar este hábito es una forma sencilla de proteger el esmalte y reducir el riesgo de sufrir lesiones dentales innecesarias.
¿Por qué algunas personas tienen la costumbre de morder hielo?
Aunque muchas personas lo hacen simplemente por hábito, morder hielo también puede estar relacionado con otras causas. En algunos casos, es una conducta que aparece de forma inconsciente después de terminar una bebida fría o como una manera de aliviar la sensación de calor o de reducir el estrés.
Sin embargo, cuando esta costumbre es muy frecuente o surge de forma repentina, conviene prestarle atención. Existe una condición conocida como pagofagia, un tipo de trastorno caracterizado por el deseo compulsivo de masticar hielo. En algunas personas, este comportamiento se ha asociado a una deficiencia de hierro o anemia ferropénica, por lo que puede ser recomendable consultar con un médico para descartar este problema.
También hay personas que mastican hielo porque disfrutan de la textura o del sonido al romperse, sin que exista ninguna alteración médica. Aunque en estos casos no haya una enfermedad detrás, el riesgo para los dientes sigue siendo el mismo si el hábito se mantiene en el tiempo.
Si te descubres masticando hielo con frecuencia o sientes una necesidad constante de hacerlo, lo más aconsejable es identificar la causa. Además de proteger tus dientes, podrás descartar posibles problemas de salud que puedan estar favoreciendo este comportamiento.
¿Cómo dejar de morder hielo?
Si morder hielo se ha convertido en una costumbre, lo primero es ser consciente del hábito. Muchas personas lo hacen de forma automática al terminar una bebida fría, sin darse cuenta del daño que puede causar a sus dientes.
Una forma sencilla de reducir este comportamiento es sustituir el hielo por alternativas menos agresivas, como beber agua fría sin cubitos o dejar que el hielo se derrita antes de consumirlo. Si lo haces por la sensación de frescor, estas opciones te ayudarán a satisfacer esa necesidad sin poner en riesgo tu esmalte.
También es importante identificar por qué masticas hielo. Si lo haces por nerviosismo o estrés, practicar técnicas de relajación o buscar otra forma de liberar esa tensión puede ayudarte a abandonar el hábito. Si, por el contrario, sientes una necesidad constante e incontrolable de masticarlo, conviene consultar con un médico para descartar una posible deficiencia de hierro u otra causa relacionada con la salud.
Por último, si sospechas que este hábito ya ha afectado a tus dientes, es recomendable acudir a una revisión dental. Detectar a tiempo pequeñas fisuras, desgaste del esmalte o daños en empastes y coronas permite tratarlos antes de que se conviertan en un problema mayor.
Clínica Dental Arroyo & Hernández en San Juan Pueblo (Alicante)
Si tienes la costumbre de morder hielo con frecuencia, es recomendable realizar una revisión dental para comprobar que este hábito no haya provocado pequeñas fisuras, desgaste del esmalte o daños en empastes y otras restauraciones. Detectar estos problemas a tiempo permite tratarlos de forma más sencilla y evitar complicaciones en el futuro.
En Clínica Dental Arroyo & Hernández, en San Juan Pueblo (Alicante), realizamos una valoración completa de tu salud bucodental para identificar cualquier lesión causada por este tipo de hábitos y ofrecerte el tratamiento más adecuado para proteger tus dientes.
Sobre el autor
Clínica Dental en San Juan de Alicante con más de 15 años de experiencia. Contamos con especialistas dentales en todos los ámbitos: ortodoncia, implantes dentales, estética dental, odontopediatría, periodoncia, endodoncia y odontología conservadora.