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Higiene dental
Las caries interproximales o interdentales son el enemigo invisible que toda boca saludable no quiere tener, ya que son las más difíciles de detectar a simple vista, y generalmente se pueden observar mediante el uso de rayos X.

Las visitas periódicas a nuestro dentista para revisión y una adecuada rutina diaria de higiene bucal son la mejor forma de mantener este problema bajo control. Vamos a ver las características de las caries interproximales y cómo evitarlas o tratarlas si llegan a aparecer.

Caries interproximales: características y tipos de un peligro muy común

La caries dental es uno de los problemas orales más comunes. Popularmente referidos como “dientes picados”, estas cavidades aparecen en los dientes como resultado de la caries dental. Cuando una persona consume alimentos y bebidas, los ácidos de estos elementos pueden dañar la capa externa protectora de los dientes conocida como esmalte. Además, las partículas de comida quedan en la boca después de las comidas, y las bacterias que viven dentro de la boca las descomponen en ácidos.

Cuando una persona no sigue una higiene oral adecuada y se no mantiene alejada de los alimentos que son peligrosos para los dientes, las piezas dentales están sobreexpuestas a estos ácidos, que eventualmente destruyen el esmalte y se abren paso en las capas internas de los dientes formando agujeros en ellos.

Tipos de caries

La caries dental generalmente se ve en dos áreas de los dientes. Las caries oclusales son aquellas que se forman en las superficies superiores de los dientes que están continuamente en contacto con los alimentos, mientras que la caries interproximal se forma alrededor de los espacios entre los dientes. Estos son los dos lugares donde más se acumulan las partículas de comida en la boca.

Cuando este problema no se trata adecuadamente, finalmente llega a la cámara pulpar. Aquí es donde se alojan los vasos sanguíneos y los nervios de los dientes. A menudo sigue una infección cuando la cámara pulpar de un diente se ha visto comprometida. Esta fase resulta ya directamente dolorosa y es un aviso claro de que no se ha puesto solución a tiempo a este problema para la salud bucal.

Tratamientos para la caries interproximales


Caries interproximal: el enemigo oculto

Las caries interproximales son las más difíciles de detectar porque atacan el diente por los lados, por lo que no son fácilmente visibles, es por esto que los dentistas suelen recomendar en algunas ocasiones acompañar las revisiones dentales de una búsqueda más detallada a través de Rayos X. Es muy recomendable hacerse una radiografía dental anualmente, ya que es la mejor forma de detectar la presencia de posibles caries interproximales.

¿Por qué las caries interproximales son las más peligrosas?

Como acabamos de ver, resultan peligrosas porque no son fáciles de detectar, y esto hacer que puedan pasar desapercibidas hasta que ya están avanzadas.

Por otro lado, el esmalte que recubre el diente desde arriba hasta la dentina es suficientemente denso, lamentablemente no es así en los laterales, pues allí la capa de esmalte es de menor consistencia, por lo que la caries puede penetrar con más facilidad hasta el nervio.

La caries interproximal es una de las principales causas de endodoncias y extracciones dentales. Los dentistas experimentados pueden ayudarnos a prevenirlas insistiendo en la limpieza adecuada de zonas problemáticas como apiñamientos dentales, y tienen por costumbre realizar una radiografía con la periodicidad adecuada para cada paciente. Este tipo de prevenciones, siguiendo las pautas de nuestro odontólogo, puede alejar la caries interproximal de nuestros dientes.


Cuidado preventivo de caries interproximales

Tal y como se ha explicado, lo más importante a la hora de evitar problemas de cualquier tipo de caries, incluida la escurridiza caries interproximal, es el diagnóstico temprano y las prácticas preventivas, para evitar tratamientos correctivos. ¿Cómo se puede evitar la caries interproximal? Aquí hay algunos consejos:

Higiene dental: 3 veces al día
  • Limpieza dental en nuestro dentista al menos una vez al año.
  • Visitas periódicas para revisión con nuestro dentista, con radiografías si es preciso.
  • Usar hilo dental al menos una vez al día en zonas problemáticas
  • Uso de cepillos interdentales.
Seguir todas estas recomendaciones ayudará a prevenir las peligrosas caries interproximales y por lo tanto evitará sufrir una endodoncia o en el peor de los casos (que lamentablemente es muy común) una extracción dental.


Tratamientos para la caries interproximal

Si la caries está muy avanzada, se debe realizar una endodoncia para extraer la pulpa dental y salvar el diente, pero lamentablemente este tipo de caries cuando se detectan el deterioro del diente es avanzado, por lo que es muy común que se realice una extracción dental.

En el caso de caries muy pequeñas y detectadas en sus primeras etapas, es posible realizar un tratamiento de remineralización a base de flúor. Es un tratamiento consistente en aportar a los dientes el flúor necesario para combatir la caries, generalmente con colutorios dentales. Solo es posible en estados muy iniciales del problema.

La prevención es lo más saludable y económico. Es importante tener buenos hábitos de limpieza dental y visitar periódicamente a nuestro dentista. De este modo será más fácil alejar las caries interproximales de nuestra sonrisa.
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Si nos damos cuenta de que estamos ocultando la sonrisa debido a las manchas en los dientes; lo primero que tenemos que saber es que hay formas de deshacerse de esas manchas para siempre. Todos tenemos claro lo positivo que resulta esforzarse por llevar un estilo de vida saludable; y sentirse bien con la propia imagen es una parte importante de ese empeño. Con la ayuda de nuestro dentista podemos evitar que esas manchas molestas nos impidan expresarnos y mostrarnos como somos del modo espontaneo que queremos.

La decoloración o la tinción de los dientes, es la aparición de un color, una translucidez y un tono anormales en las piezas dentales. La decoloración externa del diente es simplemente una acumulación de manchas en su superficie. Cuando se tiene una decoloración interna en los dientes, es el resultado de la absorción de partículas de pigmento en la estructura del diente. Hay una serie de razones por las que los dientes no tienen su característico color blanco perlado, pero hay esencialmente tres formas principales de decoloración de los dientes.

Conoce los tipos de manchas en los dientes

Los profesionales dentales han identificado tres categorías principales de decoloración de los dientes:
Manchas de dientes extrínsecas: es una mancha en la superficie del diente. Ocurre cuando algunas partículas como, por ejemplo, los residuos de alimentos o bebidas, se acumulan en la capa proteínica que tenemos sobre el esmalte dental. También suelen ser causadas por el consumo de tabaco o por bebidas como el café, té, vino o refrescos de cola de modo abundante y con regularidad. Es un tipo de mancha dental que se controla bien con la limpieza dental regular y con las pastas de dientes blanqueadoras que pude aplicar nuestro dentista.

Manchas dentales intrínsecas: la mancha se encuentra debajo de la superficie dental. Este caso aparece cuando las partículas causantes logran atravesar la capa más exterior y se van acumulando dentro del esmalte dental. Una mancha de este tipo suele requerir tratamientos específicos de blanqueamiento profesional por parte de nuestro dentista.

Manchas dentales relacionadas con la edad: aparece como resultado de una decoloración de los dientes de ambos tipos intrínseca y extrínseca. Esto es causado porque el tejido constitutivo de los dientes, la dentina, se va tornando amarillento de un modo natural con el paso del tiempo. Es un proceso en el que el esmalte que recubre el diente se va haciendo más delgado, permitiendo que se vea la dentina. Si a estas condiciones intrínsecas de decoloración se le añaden otras causas extrínsecas, como los ya comentados efectos de ciertos alimentos y bebidas o el tabaco, se entiende que buena parte de los dientes de las personas adultas se vayan decolorando con la edad.

manchas en los dientes

Manchas blancas en los dientes

Técnicamente se las suele conocer como lesiones de manchas blancas; y se trata de un signo de deterioro temprano de los dientes. Las lesiones de manchas blancas pueden deberse a fluorosis dental, que ocurre por una sobre exposición de fluoruro en los dientes. Es algo que suele darse más en la niñez, antes de que los dientes atraviesen la superficie de las encías.

La hipoplasia del esmalte es otro problema que puede darse mientras los dientes aún se están desarrollando y tiene como consecuencia una capa de esmalte más delgada. Este esmalte reducido es más propicio a manchas blancas y surcos en la superficie externa del diente. También las manchas blancas pueden ser un efecto de la desmineralización de los dientes, que se produce de forma natural con el tiempo, pero que también se ve favorecida cuando las bacterias aumentan en la boca. Los alimentos azucarados y ácidos pueden provocar una desmineralización más rápida del esmalte de los dientes, lo que da lugar a manchas blancas.
Son manchas tratables por un dentista y se pueden revertir con el cuidado profesional adecuado.


Manchas marrones en los dientes

Son varias las posibles causas de este tipo de manchas en los dientes.
Caries: A veces, las manchas marrones pueden ser un signo de caries dental, que se desarrolla por comer un exceso de alimentos y bebidas azucaradas. Estos alimentos y bebidas crean placa que se adhiere a la superficie del diente y lo daña con el tiempo. Y si no se cepillan los dientes dos veces al día y se limpia entre los dientes a diario, la placa puede quedarse en el diente, destruir el esmalte y volverlo marrón.
Tartar: Se usa este término cuando la placa se acumula en los dientes, se endurece y se convierte en una sustancia llamada sarro, que a menudo es de color amarillo o marrón. El sarro a menudo aparece a lo largo de la línea de las encías y entre los dientes.
Ciertas afecciones médicas, incluida la enfermedad celíaca o algunos tratamientos médicos incluido el antibiótico tetraciclina.
Si los dientes muestran manchas marrones, hay que acudir a nuestro dentista para un chequeo. Cuanto antes encuentre la causa, mejor será el resultado.


Manchas negras en los dientes

Incluso si nos cepillamos y usamos hilo dental diligentemente, aún pueden aparecer manchas en los dientes. Si bien algunos tipos de decoloración no son motivo de preocupación, un punto negro u oscuro puede indicar un problema más grave, como la caries dental. Este tipo de manchas deben ser motivo más que suficiente para acudir a nuestro dentista sin tardanza alguna.


Soluciones para las manchas dentales

Sabemos lo incómodas y perjudiciales que pueden llegar a ser las manchas en los dientes, tanto para la salud de nuestra boca cómo estéticamente. Por eso desde la Clínica dental  Javier Arroyo te ofrecemos cualquier tipo de servicio higiénico dental para solucionar los problemas de manchas en tus dientes. Para más información no dudes en contactar con nosotros.




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Higiene dental
Las partículas de comida que se quedan en la boca se mezclan con la saliva y forman una sustancia pegajosa en los dientes. La película incolora de bacterias que se forma en los dientes a lo largo de la línea de las encías se llama placa. La forma endurecida de placa, llamada sarro, se adhiere al esmalte de los dientes debajo de la línea de las encías. Las bacterias contenidas en la placa causan enfermedades de las encías y caries. Si la placa no se trata, destruye los tejidos que sostienen los dientes, los daña de un modo que puede llegar a ser irreversible, produce mal aliento y finalmente se puede perder el diente. Por tanto, es importante realizar un cepillado de dientes de forma adecuada y regular para proteger nuestra boca y poder conservar intacta nuestra sonrisa. ¡En este artículo de Clínica Dental Javier Arroyo te contamos cómo hacerlo!

Recomendaciones de cepillado

El cepillado debe cubrir la superficie interior, la superficie exterior y las superficies de masticación de los dientes. Lo ideal es cepillarse tres veces al día durante al menos 2 minutos en cada sesión.

Los cepillos de dientes vienen en diferentes tamaños y formas y podemos elegir uno que sea fácil de sujetar y cómodo para la boca. Se prefieren las cerdas suaves ya que las cerdas más rígidas pueden dañar las encías. Debido al uso regular, las cerdas se vuelven menos efectivas, por lo que el momento ideal para cambiar el cepillo de dientes es una vez cada tres o cuatro meses, o cuando las cerdas estén dañadas.

Para eliminar el resto de la pasta y los residuos del cepillo de dientes, debemos enjuagarlos bien después de cada uso, colocarlos en posición vertical y dejar que se sequen al aire para evitar el crecimiento microbiano en ellos. Se pueden usar también dispositivos desinfectantes para cepillos de dientes si se ve necesario una mayor limpieza de estos elementos. Los cepillos de dientes no deben compartirse desde un punto de vista higiénico.

A diferencia de un cepillo de dientes manual, los cepillos de dientes electricos pueden utilizar tipos diferentes de movimiento de la cabeza: de lado a lado, contra oscilación, oscilación de rotación, circular o ultrasónico, para facilitar el cepillado. Los cepillos de dientes electrónicos son útiles, especialmente, para los ancianos, los niños y las personas que usan aparatos dentales como aparatos ortopédicos.

Técnicas de cepillado de dientes

Algunos se cepillan los dientes muy poco, mientras que otros los cepillan con demasiada fuerza, lo que puede dañar las encías y dañar el esmalte de los dientes. Debido a esto, es muy importante cepillarse los dientes de forma regular y correcta.

Está muy extendido el método horizontal: el cepillo se mueve hacia adelante y hacia atrás con movimientos horizontales cortos, lo que puede dañar las encías. Aunque se usa ampliamente, no es un método muy eficaz para controlar la placa dental.

El cepillado diario y la limpieza entre los dientes es importante porque elimina la placa. Si no se quita la placa, se acumula y puede causar caries y enfermedades de las encías. Deben cepillarse los dientes al menos dos veces al día y los cepillos de dientes deben reemplazarse cada 3-4 meses, o cuando las cerdas se desgasten o deshilachen.

Cómo cepillarse correctamente los dientes

Cómo hacer un cepillado de dientes eficaz paso a paso


1. Preparar el cepillo de dientes. Añadimos agua al cepillo dental antes de poner en él una línea delgada de pasta de dientes con flúor. Este elemento sirve para proteger y prevenir las caries.


2. Empezamos por la parte posterior de la boca. Se recomienda comenzar con los molares de la parte posterior, en uno de los lados de la boca. Apuntamos las cerdas del cepillo hacia la línea de las encías, con una inclinación de unos 45 grados. Cepillamos con movimientos circulares suaves y cortos. Tras unos 20 o 30 segundos de esta acción, vamos desplazando el cepillo desde la línea de las encías hacia abajo, de manera que barra la superficie del diente y elimine así las partículas de comida. Avanzamos con este movimiento hacia el frente de la boca, repitiendo las secuencias. Repetiremos esta rutina también con los molares del otro lado de la boca. Después reiniciamos todo el proceso con las superficies internas de los molares.

3. Cepillamos detrás de los dientes delanteros. Ahora vamos con la superficie posterior de los dientes frontales. Empezamos por los superiores, con la punta del cepillo de dientes. Desde la línea de las encías, con un movimiento hacia abajo, suave y a lo largo de la superficie del diente. Se debe hacer varias veces para lograr una limpieza efectiva. Aplicamos esta misma acción a los dientes frontales inferiores, con la punta del cepillo desde la línea de las encías y con un barrido suave hacia arriba.


4. Cepillamos las superficies superiores de los dientes.Terminamos cepillando las superficies habituales de mordida de los premolares y molares con un movimiento horizontal circular.

5. Cepillar la lengua también. La lengua y el paladar también deben ser limpiados ya que pueden retener partículas y bacterias. Aplicaremos un movimiento circular suave, cepillando bien la lengua y el paladar; esto también evitará el mal aliento.

6. Terminamos con un enjuague. Podemos usar agua un enjuague bucal específico recomendado por nuestro dentista. Y no olvidemos la importancia de acudir a revisión y limpieza profesional de forma periódica.

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Clínica Dental Javier Arroyo